¿Qué debo de esperar de mi sesión de coaching?

Escrito por lucia  | Creado en Jueves, 27 Junio 2013 11:02

Mirad, futuros o no futuros clientes, no voy hablar de lo que hacen otros compañeros de profesión, ni tampoco de lo que hacen los psicólogos, aunque sé que muchos de ellos ya van teniendo nociones de coaching (cosa que me alegra, porque creo que eso es actualizar su profesión). Hoy voy a hablar de lo que hago yo, porque eso nadie me lo quita. 

A veces me ha pasado que me ha llamado algún cliente, les explico bien ( o creo explicarlo bien ,diría mejor  ) qué hago, pero luego buscan más alguien que les escuche que otra cosa.

Escuchar forma parte de mi trabajo y sentir que eres escuchado es tan importante que no rebatiré nada al respecto; el problema está que el coaching no es sólo escuchar y en desahogarte.

El coaching es escucharte para un fin: saber qué te está limitando o bloqueando para conseguir lo que quieres en cualquier ámbito y establecer un plan de acción. Esto último es lo más importante  para mí. Sin un plan de acción no hay coaching.

En el ámbito de las relaciones hay alguna creencia por ahí que dice que no se pueden establecer planes ni metas ni objetivos porque no son tan medibles estos objetivos  como los  de las típicas empresas que quieren conseguir X ventas en un periodo específico. Permitidme deciros que en las relaciones también se puede hacer así. Siempre hay una manera de medir las cosas.

En realidad, todo el mundo planea, lo que pasa es que no te das cuenta. Vas planeando tu vida (o te la planean los demás, pero siempre hay un plan)   poco a poco y se van dando las circunstancias para que así suceda. A veces sufrimos contratiempos, lo sé, pero aun así seguimos planeando aunque no seas consciente. Y si una persona no sabe que planea… ¿a dónde va? , pues si no define el tiro, irá a donde va todo el mundo, a donde cree que debe ir o a donde le lleven. Pero un plan siempre hay. La mente necesita de objetivos.

En el coaching establecemos un plan, pero un plan definido sólo por ti; Y dibujar tu plan, es una de las cosas más útiles que hay a la hora de alcanzar metas. Ahora bien, tienes que currártelo luego, o sea: ser responsable.

Vamos a poner un ejemplo: Supongamos que tengo un cliente que quiere aprender a buscar una pareja porque todo lo que consigue son desengaños amorosos y citas malas.

Hay dos opciones, que tome responsabilidad en el proceso o que no lo tome.

Que tome responsabilidad es que cumpla con las tareas que se asigna, que sea flexible a nuevos pensamientos o creencias, que le sea fiel a su plan  y que confíe en su coach.

En la  otra cara de la moneda tendríamos a un cliente que, como no se fía ni del proceso ni del coach, lo que espera es a ser convencido de algo, pero el coach no tiene por qué convencer al cliente (se supone que el cliente ya está convencido de casa y quiere hacerlo) sino guiarle. Si el cliente no hace las tareas que se asigna (por muy fáciles que sean) y no  confía en su coach, mejor que lo deje. Yo no digo que no le suenen raras las cosas que vaya aprendiendo y que no confronte las cosas, eso es normal, pero de ahí a que en cada sesión sea una batalla por saber quién tiene la razón hay un mundo.

Un proceso de coaching es muy parecido a un proceso de entrenamiento para el deporte. ( De hecho el coaching empezó ahí), tú imagínate que quieres aprender a nadar y te apuntas a clases de natación; una vez que te apuntas identificas dónde quieres llegar y con la ayuda de tu coach o entrenador, establecéis unas tareas y unos ejercicios. Tú los haces y llegas a tu objetivo. Hay errores, dificultades y a lo mejor, hasta tienes que variar un poco tu objetivo, pero confías en tu entrenador y confías en el proceso.

Tú imagínate ahora que vas al entrenador después de haberte apuntado y le dices que no te fías, que te tiene que convencer, y además no haces los ejercicios y faltas a las clases…el  entrenador te dirá: “¿para qué te has apuntado entonces? ¡Mejor contrate a otro! Mi trabajo no es convencerte, ni motivarte, sino entrenarte.”

Llegar a tener eso que quieres no es fácil, requiere sobre todo determinación.

El optimismo y el deseo por algo no harán que lo tengas sino estás verdaderamente comprometido con conseguirlo. Comprometido es hacer que suceda.

Hay gente escéptica con esto del coaching que te dice “bueno es que si no sucede es muy fácil echarle la culpa a tu cliente” y yo le digo que si un coach tiene un cliente comprometido sucederá seguro, de hecho hay coaches ejecutivos que sólo cobran por resultados, no por horas pero claro, sólo cogen clientes verdaderamente comprometidos con el cambio.

Si eres alguien que necesita un plan de acción y aplicarlo, contrata un coach, elige el que más confianza te dé, eso sí.

En cualquier caso, mi consejo de hoy es que aprendáis a planear vuestras cosas, a que seáis comprometidos con las cosas que planeáis y a que las hagáis, ¡aunque sea un menú semanal! 

Agrégame en Facebook:https://www.facebook.com/lucia.jimenez.56211

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refrescar

Contáctame

Email:
Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.
Teléfono:
91 1865349
Móvil:
650 687435

 

Sígueme en

(C) 2013 www.ytuquequieres.es

Creado por Diseño Web Madrid