Cómo hacer las cosas más fáciles en la convivencia

Escrito por lucia  | Creado en Lunes, 23 Junio 2014 22:02

Hay cosas que no me gusta hacer. Como a todos, ( supongo ) y ademas hay cosas que no me gusta hacer y que no tienen nada que ver con estar en pareja o no; a mí no me gusta planchar, ni fregar ni hacer papeleos para “movidas varias”, ( médicos, colegios, impuestos, hacienda) y lo hago.

 

 

 

Hay otras cosas que no me gusta hacer y que al final no las hago porque afortunadamente encuentro otra manera mejor de llegar a ese resultado final que deseo sin tener que pasar por eso que no me gusta hacer. O sea, que no las hago porque no sé para qué las hago, básicamente. (Por ejemplo, en mi casa no cocino yo, sino mi pareja )

 

A lo mejor crees que la diferencia entre unas cosas y otras es que las primeras son cosas que debo hacer y por eso las hago y que las segundas en realidad no son tan importantes, de ahí el buscar la alternativa.

 

Yo pienso que hacer las cosas solo porque tienes que hacerlas es desesperante.

 

Siempre que hacemos algo, nos mueve una motivación interna nuestra (aunque no lo creas) ;pero si esa motivación resulta ser el miedo o la culpa de no obedecer algo que alguien dijo u ordenó un buen día hace muchos años ...no me extraña que acabemos metidos en la queja de los “HAYQUES Y ESQUES” y estemos enfadados y molestos todo el día, porque los seres humanos necesitamos un sentido al hacer las cosas . Nos molesta emplear el tiempo en hacer cosas que no nos gusta porque otros simplemente nos ordenan hacerlo o está escrito en algún manual.

 

 

“Hay que trabajar, hay que hacer la declaración de la renta, hay que ir al colegio, hay que llevarse bien, hay que perder peso, dejar de fumar , sacar a los niños al parque, hay que ser obediente, tener la casa recogida, hay que dar el pecho, hay que ser optimista, hay que ser agradecido, hay que tener relaciones sexuales dos veces por semana...”

 

 

Pero el hacer las cosas fáciles aunque no te guste es posible. Puedes estar feliz y hacer cosas que no te guste hacer.

 

Te voy a decir algo que puede que te ayude.

 

 

Creo que si encuentras a estas acciones diarias que no te gustan hacer , (estés en pareja o no), una motivación ligada a una necesidad tuya , a un deseo final tuyo , o a un valor tuyo , será mucho más fácil hacer esas tareas.

 

Puedes decirme que odias tu trabajo y que tienes que trabajar. Que es una obligación y que ahí no ves por dónde cogerlo porque has de alimentar a tu familiar .Yo creo que tienes otra opción : hazlo fácil pensando qué necesidad o valor está detrás de ir a tu trabajo todos los días. Tal vez te guste esa seguridad económica que te da, o la posición o estatus, o te gusta estar ocupado...¿ Qué es?

 

Si encuentras la necesidad o valor que hay detrás de esas acciones que haces al día todo será mucho más fácil y pasarás de un “tengo que trabajar” a un “elijo trabajar” .Y si no encuentras ningún sentido...a lo mejor es hora de decir adiós a hacer cosas por que sí y desapegarte de obligaciones que tú mismo te has puesto porque otros te impusieron en su momento.

 

Y decidir trabajar no significa que te encante, ni dar la razón a tu jefe ni ser un pelota. Decides trabajar porque hay un sentido TUYO detrás que respetas y uno en serio, cuando se da cuenta de estas cosas va más contento.

 

 

Imagínate que tienes un bebe y que berrea en la cuna porque tiene caca. No te gusta cambiarle los pañales, vale. Puedes meterte en la obligación de que “hay que cambiarle los pañales” y hacerlo a mala leche ( que entonces tanto tú como el bebé salís perdiendo) o puedes pensar en la necesidad que vas a cubrir haciéndolo: te gusta cuidar de tu bebé, contribuir a su salud y a su higiene, te gusta que tenga el culito limpio, etc.... Y con esa motivación, le cambias más fácilmente. No tiene por qué gustarte , pero lo haces fácil y tu salud mental te lo agradecerá.

 

Perdona que utilice este ejemplo un tanto peculiar pero conozco muchas personas que detestan cambiar pañales y aún así lo hacen tranquilamente. Y conozco a alguna que otra persona también que detesta cambiar pañales y que ha decidido hacerlo lo menos posible con la ayuda de su pareja, porque le da verdaderamente asco. Bueno, si la motivación del porqué lo haces es menos fuerte del malestar que te produce el hacerlo puedes efectivamente encontrar otra solución ¿No? Y si esa solución consiste en que lo haga tu pareja si a ella o él no le da asco ( aunque no le guste)..¿ qué tiene de malo?

 

¡Si quitas todas esas exigencias o juicios tú y tu pareja sois libres de encontrar la solución que venga mejor a ambos acorde con vuestras necesidades y valores!

 

Te voy a dar algunos ejemplo, para que lo veas más claro, quito el “tengo que” por “decido ...porque”.

 

“Decido trabajar en la oficina porque necesito la seguridad económica que me reporta y de momento no tengo otra cosa”.

“Decido estar en pareja porque me gusta la estabilidad y la compañía que me ofrece”

“Decido separarme porque necesito encontrar la libertad que necesito”

“Decido cuidar de mis hijos porque me gusta contribuir a su educación y estar presente estos primeros años”.

“Decido ir a casa de mis suegros porque quiero que mi pareja disfrute de ese día”

“Decido fregar porque me gusta que la casa esté limpia”

“Decido hacer horas extras porque quiero que mi empresa cuente conmigo en estos momentos de tanto trabajo”

“Decido bañar a los niños porque quiere que estén limpios”.

 

Te aseguro que esto no es ningún rollo positivo-progre.

 

Esto es una manera de hacerte cargo de tus propias decisiones para cambiar lo que desees cambiar.

 

No hay “tengoques”...hay necesidades y deseos y mientras estés al tanto de cuales son, encontrarás la motivación suficiente como para hacer las cosas que no te gustan hacer. Cuando nos quedamos en la queja constante probablemente es porque tenemos un “tengo/tiene o debo/debe” en nuestra mente dándonos la vara y porque no encontramos la necesidad que está ligada a esa acción.

 

Y si al final de todo, de buscar esa motivación no la encuentras...¡no lo hagas!

 

( por ejemplo, desde el punto de vista laboral , hacer vídeos de You tube, no me gusta nada y ahora, después de haber experimentado y de tener 4 o 5 publicados , puedo encontrar otra manera de atraer clientes sin pasar por la cámara , qué leche ¿ por qué tengo que hacer caso a los gurús del marketing si para mí es un coñazo hacerlo?)

 

 

En el fondo, ya lo sabes , todo son estrategias para cubrir necesidades, si esa estrategia te da mal rollo, la odias, no quieres hacerla y puedes ir al final por otro medio, hazlo. Y si decides que no hay una estrategia mejor pero al final hay un buen motivo para seguir, entonces hazlo.

 

Pero sobre todo , hazlo fácil.

 

  es coach de relaciones y de comunicaciones

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