El conflicto...¡es normal!

Escrito por lucia  | Creado en Miércoles, 02 Abril 2014 11:49

Cuando era pequeña y mis padres discutían a mí no me gustaba nada. No me asustaba la controversia, incluso  mi mente pequeña podía comprender que a veces no estamos de acuerdo unos con otros. Yo lo que odiaba era   lo inflexibles que se ponían ellos y cómo terminaba la historia. Mi madre y mi padre, después de una discusión, se alejaban más (lo confirmaba  mi madre, que se tiraba algunos días cabreada); vamos, que no arreglaban el conflicto, lo cortaban cuando ya no podían ir a más y punto. Cuando juegas a ver quién tiene razón, nadie gana.

 

Así que yo fui creciendo con la creencia de que el conflicto había  que evitarse a toda la costa y de que es malo, porque aleja a la gente. Y esta creencia me ha hecho la pascua, la verdad.

Yo he sido siempre de huir ante el conflicto. En mis relaciones, en mi familia , en todo. No me gustaba nada; Prefería ceder en algo que no estaba de acuerdo antes de discutir con alguien y si había ya un conflicto  con alguien que estaba enfadado con conmigo por algo que yo había hecho,  no lo afrontaba y huía entonces de esa amistad. Esto lo podría confirmar alguna amiga por ahí que tengo con la que no me hablo apenas después de mil años, pero supongo que no querrá confirmar nada. Aunque pensándolo bien, ellas también huyeron del conflicto…

En mis relaciones sentimentales igual, aunque al final  he tenido la suerte de haber encontrado un hombre calmado que afronta el conflicto de una manera calmada también. Ahora, después de todos estos años de formación ya estoy capacitad para afrontar el conflicto de otra manera  pero me pregunto qué hubiera pasado si hace 10 años, cuando no sabía las cosas que sé ahora en relación a la comunicación , me hubiera encontrado a alguien como yo, o peor, alguien a quien le gustara la controversia y la discusión. Supongo que no hubiéramos durado mucho.

Hay mucha gente que piensa que el conflicto es un signo de que algo va mal. Pero yo, desde que me he desapegado de la creencia, tengo mejores relaciones. (No hablo de violencia ,  cuando hay violencia física necesitamos estar seguros primeros y la huida sería la mejor estrategia, primero tu seguridad, luego lo arreglas.)

Que no se trata de escribir un libro: “ La alegría del conflicto; ya en su quioscos, por ” , que no.  El conflicto es muy incómodo y molesta; Se trata más bien de acoger el malentendido como algo natural del ser humano  y como algo que puede arreglarse y después del desencuentro, estar más unidos que antes. Esto, aunque parezca imposible, es posible.

Tan solo necesitas de unas habilidades sociales.  

A mí me hacen gracia aquellas personas que dicen muy orgullosos que no guardan ningún trapo sucio en el armario, que todo lo arreglan y que solucionan las cosas en el momento a la cara porque “son muy directas y claras ”. Qué miedo me dan esas personas. Hace poco oí una conversación al teléfono de una persona así, que intentaba arreglar ese conflicto. Pues para arreglarlo así, mejor utilizas mi estrategia, que era la huida.

Cuando no sabemos, hacemos lo de siempre: intentar llevar la razón, chillar, llorar, victimizar, enjuiciar, chantajear  y etiquetar, y con estas armas es normal que las personas se alejen unas de otras y con estas armas, es normal que queramos huir a China con tal de no tener que pasar por todo esto. ( Esto es lo que hacía la chica del teléfono, vaya)

Bien ¿Y cómo se solucionan los malentendidos, los conflictos, entonces?

Te voy a dar tres pautas:

1º) OBJETIVIZA LA CAUSA POR LA QUE SE HA ORIGINADO EL CONFLICTO.

Ser objetivos es muy difícil pero para dirigirte al otro no valen tus valoraciones, porque no las va a entender. No es lo mismo decir:  “ me has tratado fatal” que decir: “ No te has presentado en la fiesta cuando me dijiste que venías”. Si no ves la diferencia, busca ayuda, en serio.

2ª) EXPRÉSATE DESDE TUS SENTIMIENTOS Y NECESIDADES.

Habla de ti, no de él ( o de ella) ; uno piensa que al ser tan tan objetivos  te quedas sin palabras y no sabes ya qué decir pero en realidad no es así. “No viniste a la fiesta y me sentí mal, porque necesitaba compañía”, es otra manera de decir las cosas donde hablas solo de ti y de lo que necesitas, sin juzgar a nadie.

3ª) EMPATIZA CON SUS NECESIDADES TAMBIÉN.

No solo estás tú en el jardín, a veces nos enfocamos tanto en lo que nos pasa a nosotros que parece imposible que la persona que está enfrente sea algo más que un trozo de carne que habla. ¡No es un robot!, es un ser como tú, que no sabe expresarse, que a saber qué le pasa por dentro…intuye cómo se siente también y qué necesita. No tienes por qué estar de acuerdo en lo que ha hecho pero sí entender que alguna razón ha tenido que haber: averíguala … La empatía es la parte más difícil , porque para empatizar con alguien  has tenido antes que recibir comprensión tú, así que asegúrate de que vas calmado al conflicto. Desde la ira , no hay nada que arreglar. Cuídate tú primero y luego cuidas al otro. Y ya verás que así aparecen soluciones.

Si quieres aprender a hacer esto y a cuidarte tú y al otro , ven a mis talleres en Madrid. o contrata mis sesiones online. Todo aquí: http://www.ytuquequieres.es/cursos-y-talleres

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